miércoles, 8 de febrero de 2012

EL EVANGELIO DE JAVI II:

Número de expediente, 1493/01.2012.
Expediente (X).
Estando yo pescando con mi caña recién comprada, en el embalse aquel día frío del mes de enero en el lugar denominado Caño de la Barrosa, y estando acompañado por mi padre, con la vista fija en la veleta, se me acerco un viejo amigo de la familia, el Coronel del cuerpo de ingenieros, (Paulus Denique Capillos) me comento que avía un proyecto de nominado “Dayr az-Zawr” y que era imprescindible que yo estuviera en el gracias a mis dotes de comunicación con personas de otros continentes, y el programa de la computadora para traducir distintas lenguas al  castellano en traducción simultanea que yo tenia.
Aquel día en cabo cañaveral, la nave Interprise NX-01 esperaba con sus motores rugiendo, en una pantalla se leía una cifra de números que disminuía a la velocidad   de un dígito por segundo, en los mandos de control, el comandante, cuyo nombre de procedencia rusa sonaba así como (potoplof)  a su lado el piloto, (Chin-lee) y como pasajeros íbamos (Yosua), un cadete de la (USAF), un tal (Yibri-íl) de inteligencia militar y yo, el despegue casi imperceptible, y luego un sueño pesado, pasadas dos horas Chin-lee, nos despertó,  hemos llegado  nos dijo y salimos por una trampilla a un olivar no sin antes poner nuestros relojes en hora “las tres de la mañana hora solar de aquel veinticinco de diciembre del año cuatro antes de cristo”.
Vestidos de la manera tradicional hebrea, y con las armas, ordenadores y antenas,  bien escondidas, nos dirigimos  hacia la localidad de Nátzrat, para poder localizar a Miriam.
Cuando Yosef, abandonando sus herramientas,  acompañado de los demás viudos, fueron a encontrar al Gran Sacerdote, Este tomo las varas de cada cual se introdujo en el templo y nos pregunto, “cual debo elegir” Yibri-íl le dijo “la de Yosef”, cuando el Gran Sacerdote después de haber cobrado treinta monedas de oro salio otra vez con las varas, devolviéndoselas a todos, Yosef, cogió la suya en ultimo lugar, saliendo de un puntero láser disimulado en la vara una luz cegadora, y el gran sacerdote dijo, “Yosef tu te aras cargo de Miriam”.
Más Yosef se negaba a ello, diciendo:” soy viejo, y tengo hijos, al paso que ella es una niña, no quisiera servir de irrisión a los hijos de Yisra-el”, y el gran sacerdote respondió a  Yosef, “temerás a Yahveh, y recuerda lo que hizo con Dathan, Avirón, y Cré y como los hizo desaparecer en el cielo montados en un carro de fuego por su desobediencia, teme Yosef, que no ocurra lo mismo en tu caso”.
Y Yosef lleno de temor tomó a Miriam bajo su guardia, diciéndole, “he aquí que te he recibido del templo del señor, y que te dejo en mi hogar, ahora voy a trabajar en mis construcciones, y después, volveré cerca de ti entre tanto Yahveh te protegerá.
Cuando Yibri-íl entro en la habitación de Miriam con su traje de vuelo interestelar y le dijo,  “alégrate la gracia es con tigo, vendrás con nosotros en un viaje que nunca olvidaras”, a lo que Miriam respondió, “hágase tu palabra”.
La nave partió aquella fría noche del uno de enero del año tres antes de cristo, acompañándonos Miriam que por entonces contaba con catorce años.
 Su prima Baal que contaba cuarenta y cinco años, fue a recibir a Miriam a la plataforma de aterrizaje de las naves de la base cincuenta y nueve, estando embarazada de seis meses, estuvieron mas de dos horas ablando y cuando terminaron, Miriam acepto que fuera sometida a la implantación de un óvulo fecundado, después de la intervención quirúrgica, Miriam se despidió de Baal que partió hacia su  tiempo prometiéndole todos   que pronto volverían a verse.
Pasados nueve meses Miriam tuvo un niño por cesaría, y cuando este tubo dos años acompañamos a Miriam de nuevo al pasado, regresando al uno de enero del año tres antes de cristo.
Miriam, muy gozosa, fue a visitar a Baal, y llamo a la puerta, y Baal habiéndola oído dejo todo y fue a la puerta, Miriam, paso tres meses con Baal.
Pero teniendo que regresar, a la casa de Yosef, el día uno de abril se puso en camino, y he aquí que Yosef volvió de su trabajo, y encontró en su morada a Miriam y al niño, se golpeo el rostro y se echo a tierra sobre un saco, y lloro amargamente diciendo” que plegaria le dirigiré a Yahveh en relación a esta jovencita, porque la recibí pura de los sacerdotes del templo, y no e sabido guardarla”y llamando a Miriam le dijo “que has echo”.
A lo que ella le contesto llorando amargamente “soy pura y no e conocido varón”.
Pero Yibri-íl con su traje de astronauta fue a hablar con Yosef, diciéndole,” no temas, pues ese niño, el futuro esta con el, y le pondrás de nombre Lesus, y en tanto cuidaras de ellos como tu esposa y tu propio hijo”.
El día 30 de abril del año nueve después de cristo, falleció Yosef aplastado por una viga de un tejado de una obra que  estaba haciendo, después del funeral, Miriam y Lesus, fueron transportados hacia la base cincuenta y nueve para la formación del joven en física, química,  astronomía, y otras ciencias. Siendo un niño muy listo y aprendiendo el inglés a la perfección, pasado el tiempo volvió a su tierra, pero esa es otra historia…

lunes, 6 de febrero de 2012

EL EVANGELIO DE JAVI:
Bapvab´`aç:
Lesus, se subió a aquel medio de transporte, aquella noche del veinticinco de abril de el año treinta de nuestra era, víspera de la festividad de pascua, estando rezando en el huero de Gath-Smáné un viejo amigo de la familia de su padre, la nave un turbina F 4 de las fuerzas aéreas, leyéndosele debajo de las alas  la palabra (USAF), la nave tomo altura, dejando un rastro de polvo, mas tarde un rumor y luego un fuerte ruido, la nave giró sobre su eje poniendo proa hacia levante y en unos segundos desapareció,  dejando a este que escribe boquiabierto, mirando para el lugar  que hacia unos instantes ocupaba el aparato, eran las cinco de la mañana hora solar.
Cuando  las fuerzas (MOSAD), registraron el huerto de aquellos olivos, allí solo encontraron a este cronista, acompañado por uno de los seguidores de Lesus, un tal Yehúdah, nos retuvieron a los dos, llevándonos a las mazmorras del palacio de Herod,  dejándome, en libertad pues yo como extranjero no pudieron probar cargo alguno en mi contra, pero el parecido físico de Yehúdah y Lesus, era tal que los agentes, pensaron que se trataba de la misma persona.
La semejanza de ambos era tanta que la misma Miriam y los otros seguidores de Lesus fueran engañados por ella.
Herod, le pasó el caso a Pilatus, y este al Gran Sacerdote de Yerushaláyím, y el día en que este, publico el decreto acompañamos a Miriam Yago, Kefa y yo, a la ciudad  judía.
La condena de el falso Lesus, fue a muerte en la cruz, tres días después de su detención, Yehúdah con el madero a cuestas se dirigió al Karaniou Topos, donde fue crucificado junto con otros dos hombres.
Miriam, temerosa de Yahveh, pidió a seguidores y amigos, que no hicieran nada ante la muerte tan ignominiosa del que todos creían que era Lesus.
Cuando este que escribe se puso en contacto con el Coronel del cuerpo de ingenieros, (Paulus Denique capillos) para que este se pusiera en contacto con su homologo estadounidense.
Pidiéndole en mí nota radiotelegrafiada “Conociendo lo que pasa en el corazón de los hombres, comprenderás que están abrumados de dolor por la muerte de Yehúdah, al cual miraban como a Lesus mismo, su maestro, y que experimentan el deseo de verlo después de su resurrección.
Aquella mañana llovía, este que les habla con su baliza láser, y el puntero de la antena dirigido a levante, esperaba la llegada de la nave Apolo 30 una nave expedida por la confederación de países, la nave, llego a las cuatro y cuarto hora solar, de ella se bajo Lesus, acompañado por una patrulla de cinco marines armados asta los dientes, cuando me localizaron, me dijeron que irían a la casa de Miriam, la nave volvió a despegar perdiéndose en el cielo nublado, una vez en casa de Miriam y  disfrazados  los soldados,   solo dejaron ver a Lesus a la misma Miriam y a los seguidores que este.
Cuando Lesus hablo con Miriam, esta se mareo cayendo al suelo, pero Lesus la cogió y sonriendo le dijo “no temas, pues estoy vivo no difunto como as creído”, por que dijo Miriam “teniendo el poder de curar a los enfermos, as sufrido la muerte, con gran vergüenza para tus parientes, y todos los que te aman están heridos de espanto y de agonía”, a lo que Lesus contesto,” puedes creerme, que nunca fui muerto”. Y llamando a los soldados les dio orden de que se dejasen ver y que contasen como todo había sucedido, los soldados enfocaron sus linternas, a la cara de Miriam, y los otros y narraron como todo había sucedido, empezando por la transformación de Yehúdah que le tuvieron que cambiar la cara para que le repercutiera a él el mal que intentaba infligir en la persona de Lesus.
Lesus, abrazo a Miriam como un hijo se abraza a su madre cuando se va lejos de ella le dio también, un abrazo a Yago, y Kefa, y subió la pasarela de la nave Apolo 30 que situada en el huerto de Gath-Smáné, esperaba por nosotros, me despedí de todos con un apretón de manos y un asta pronto… 
La nave cerro sus compuertas puso sus turbinas en funcionamiento y despegó hacia nuestra época dejando a aquellos hombre en aquel tiempo tan lejano.
Pasados los años cuando de nuevo hubo dinero para efectuar otro proyecto, acompañe de nuevo a Lesus, que en realidad era el Mayor Yosua de la (USAF), a una nueva incursión en aquel tiempo, esta vez al año cuarenta y cinco, localizamos a Miriam y la convencimos de que viniera con nosotros, viviendo desde entonces en un pueblo del noroeste de la península ibérica.
Numero de expediente 1492/12 .2012. Top Secret.
Expediente (X).     
               

jueves, 2 de febrero de 2012

III HERA 2ª PARTE:
LA CIUDAD BLANCA:
El sueño tocaba a su fin, pues el alba estaba próxima,   pero me aferraba una vez más a la almohada para no perder la historia:
El mundo cambia, quien tendrá ahora la fuerza de hacer frente a los ejércitos de Débiles y Coluber, de revelarse al poder de Tenebrae, y a la unión entre ellos, unidos mi señor Tenebrae, seremos reyes de Meddle Terra.
Vi el cielo abierto, y he aquí un caballo blanco, y el que lo montaba es llamado Sufflavus, y con justicia juzga y hace la guerra, Sus ojos son como llamas de fuego, lleva en su cabeza muchas diademas, siendo el rey de la ciudad denominada Alicuam Turpis, y tiene un manto empapado en sangre negra, le siguen los ejércitos de los hombres, acompañados por los ejércitos de Esse Immortale,  sobre caballos blancos, vestidos de lino blanco puro, en su mano, una espada aguda para luchar con ella contra los ejércitos de  la oscuridad.
Vi a Tenebrae, de pie, por encima de un  sol nublado, que gritó con una gran voz, diciendo a todas las aves, que vuelan por lo alto del cielo, “Venid, congregaros, El gran festín de Tenebrae para comer las carnes de los reyes de los hombres, las carnes de sus caballos, las carnes de todos los pueblos libres, la hora por fin a llegado.
Y vi a Tenebrae, y a los reyes de la Meddle Terra, y a sus ejércitos  reunidos para hacer la guerra, Sufflavus, con su ejercito, y fue aprisionado Tenebrae, y con el sus esbirros Débiles y Coluber, vivos, fueron arrojados los tres al lago de fuego, que arde con azufre, los demás miembros de su ejercito, fueron muertos por la espada forjada por Caecus, y las aves negras se convirtieron en palomas blancas.
  Vi un cielo nuevo y una tierra nueva, y vi la ciudad blanca, que se alzaba al lado de Sufflavus, ataviada como una esposa que se engalana para su esposo, oí una voz grande que del trono decía: “e aquí el tabernáculo de Sufflavus, y erigirá su tabernáculo entre los hombres, y serán su pueblo, y el mismo Caecus, será con ellos, y enjugara las lagrimas de sus ojos.
Vi a siete jinetes blancos, que tenían siete copas, uno hablo con migo y me dijo, “ven y te mostrare la novia, la esposa, me llevo a un monte grande y me mostró la ciudad blanca, y en la plaza de armas del palacio existía un  árbol blanco, cargado de frutos.
Su brillo era semejante a la piedra mas preciosa, como de mármol pulimentado, tenia un muro grande y alto y doce puertas, y en las doce puertas doce soldados, de la parte de oriente, tres puertas, de la parte del norte tres puertas, de la parte del mediodía tres puertas, y de la parte del poniente tres puertas.
Vi que la ciudad estaba asentada sobre una base cuadrangular, y su longitud era tanta como su anchura, unos doce mil Estadiun, siendo igual su longitud que su latitud.
Me nombro rey de la Meddle Terra, y me dijo tu eres Sufflavus, hijo de Angelus, descendiente de Pulchera lux y gobernaras estas tierras de paz durante muchos años, igual que tus hijos, y los hijos de tus hijos asta el día del   juicio final en que el mismo Caecus vendrá para gozo de todos.
Desde aquel día, los hombres quedamos solos en la Meddle Terra, ya que Esse Immortale y su gente regreso un atardecer desde los portus mundi a Sacra Islam, mientras los barcos se alejaban,  y el sol se ponía, una lagrima resbalo por mi mejilla, luego ya de noche regrese a palacio, donde cene, estuve un buen rato leyendo un libro que me avía regalado una amiga, y luego me fui para la cama, soñando con un hombre de otras tierras y otros tiempos, aquellos hombres  tenían coches, ordenadores y televisiones, total que me dije que todo aquello era mera fantasía.           

miércoles, 1 de febrero de 2012

III HERA:
1ª PARTE:
LA COMARCA:
El mundo a cambiado, lo siento en el agua, lo siento en la tierra, lo huelo en el aire, mucho se perdió entonces, pero nadie vive ahora para recordarlo, y aquellos hechos que nunca debieron caer en el olvido, se perdieron en el tiempo, la historia se convirtió en leyenda, la leyenda en mito, y durante miles de años, la oscuridad descanso,  asta que llegada la ocasión Coluber, embauco a un nuevo hombre.
Las Feas, tienen derecho a vivir… pero no todas en mi comarca!!! Rezaba un cartel en la localidad de Vide Pauperum.
Aquellos hombres avían abitado aquella comarca hacia cientos y cientos de años contentos y felices, no teniendo fama de buenos guerreros, ni se encuentran entre los más sabios, se dedicaban al cultivo de la vid y la elaboración de vinos pero lo que de verdad esos hombres realmente se inclinaban, es a la paz, la tranquilidad y el cultivo de la tierra, no cave duda que para otros sus costumbres parezcan peculiares, no hay nada mejor que gozar de los placeres de una vida sencilla.
  Aquel sueño ya de tanto repetirse ya me empezaba a gustar, me parecía una novela y yo también estaba impaciente por saber como continuaba.
      Sufflavus vivía a las afueras de Vide Pauperum en la vía que comunicaba la  localidad con la vecina Cerasus Nardo, aquel día esperaba visita, pues su amigo, Grey Veneficus, vendría por motivos del cumpleaños de su padre.
La noche transcurría y la emoción del sueño, no cesaba ni un ápice, a aquella hora ya tenia yo las mantas, y las sábanas, lo de abajo para arriba.
Débiles, era consiliarius de la asamblea de la nigrum urbem, y su consejero Wormtongue, mandaron a los septem nigras porttitor, pues el rumor de que había llegado la hora era cierto.
Grey Veneficus, sentado en una banqueta, frente al fuego fumaba en su pipa, las brasas, rojas, con una pizca de ceniza en su nivel superior, estaba abstraído, muy lejos de la conversación que Sufflavus le estaba diciendo, de pronto, pregunto: “las semillas del árbol blanco están a buen recaudo”, Sufflavius quedo pensando un momento, y le dijo “están en el sótano, en un baúl”, “Cojéelas”, le dijo su amigo Grey Venéficus,  tienes que partir inmediatamente pues las semillas aquí ya no están seguras,“no te fíes de nadie” le dijo Grey Veneficus a Sufflavus.
Sufflavus, acompañado por su amigo Aprum, caminaban lentamente dejando atrás la aldea de Vide Pauperum, no mas allá de  haber recorrido dos o tres millas en la bifurcación del camino, uno de los nigras porttitor, les cortó el paso, “donde iremos ahora dijo Aprum a Sufflavus, “por el camino de la derecha, hacia el paso de Bad River, dos millas, corre” dijo Sufflavus echando a correr.
En el camino de la ciudad de Cerasus Nardo, donde Grey Veneficus los havia mandado, se encontraron con Praeses Societatis venatores, “Grey Veneficus, no va a venir”, les dijo “me a mandado a mi en su nombre”, Aprum, le recordó a Sufflavus, que el propio Grey Veneficus les advirtió de que no se fiaran de ningún desconocido estando alerta de los movimientos de Praeses.
Débiles, ya sabiendo hacia donde se dirigían y que numero de personas componían el grupo, mando a Wormtongue para matar a Sufflavus, y poder destruir las semillas del árbol blanco.
En las afueras de Cerasus Nardo, frente al Capulus, se celebro una batalla, pero Sufflavus, tenia la espada forjada por el mismo Caecus y con ayuda de sus dos compañeros acabaron con Wormtongue siguiendo camino.
Euismod, mando llamar a todos los hombres de buena voluntad que vivían en  Meddle Terra e invitando a dicho concilio a Sufflavus y sus acompañantes formaron la compañía de las semillas del árbol blanco.

lunes, 30 de enero de 2012

II HERA:
EN LA QUE TODO CONTINUA:
Tenedrae, fue muerto por el hijo mayor de Spes, Pulchera lux que le espetó la espada, una espada fabricada por el mismo Caecus, que acabo con la vida de Tenebrae, o eso fue lo que todos creyeron.
El despertador sonó, otra de mis pesadillas, el trabajo, en la fabrica de quesos, aquel día, fue ameno y sin complicación alguna, por la tarde este que escribe, se acerco a el río a pescar un pez para freírlo y después cenarlo, acompañándolo con una botella de vino blanco.
Luego una hora de lectura de un libro escrito por una amiga que vivía en Barcelona, y a eso de la media noche, el sueño comenzó de nuevo una noche más.
Pulchera lux rey de la raza humana, vivía feliz en aquella isla que los Caecucienses avían bautizado con el nombre de Sacra Island, pero la codicia del hombre es insaciable y algunos de aquellos hombres, embaucados por Coluber, “con que os ha mandado Caecus, que no comáis de los frutos del árbol blanco”. Del árbol blanco dijo Caecus no comáis pues podréis morir replicaron los hombres a Coluber.
La  noche transcurría lentamente, me levante al servicio y después de beber una jarra de agua me volví a meter en la cama para continuar con aquel sueño.
Coluber, le dijo a aquellos hombres que estaban reunidos “es que Caecus, sabe que si el árbol blanco da al igual que su raza la vida eterna y podréis ser tan inmortales  y sabios como ellos”.
Vieron entonces los hombres, que las frutas del árbol blanco, eran buenas para comérselas, hermosas a la vista y deseables, para alcanzar por ellas sabiduría.
 Los hombres, se acercaron al templo,  donde las septem sacerdotes virginia, custodiaban al árbol blanco.
Cuando las sacerdotisas, prohibieron la entrada en el templo a los hombres, estos, sacando sus espadas degollaron a las sacerdotisas, llegando asta el árbol blanco, y comiendo de los frutos prohibidos,  la fruta, era embriagadora, y la fiesta, se alargo barios días, pero entre mas comían, mas hambre les daba,  cuando vieron que el árbol blanco no les satisfacía, arrancaron y quemaron el árbol   blanco de Sacra Island, Caecus, montó en cólera, llamando a  Coluber, no lo encontró, Coluber había cojido una galera y al amanecer se fue de Sacra Island con destino incierto.
Entonces Caecus llamo a Pulchera lux, diciéndole, “por haber escuchado a Coluber, arrasando el templo y destruyendo al árbol blanco, serás expulsado  de Sacra Island, hacia Meddle Terra, pero como tu padre fue un amigo y un servidor de los Caecucienses, desde este momento juraras que esta semilla que te voy a dar la plantaras en una ciudad que en nombre de Sacra Island, llamaras Alicuam Turpis.
A esa hora de la mañana próxima a la hora de levantarme, volví a levantarme, el servicio ya estaba frió, pues la calefacción la había apagado cuando me fui a la cama, y al pasar por la cocina, volví a beber agua de la jarra, y me dormí en seguida.
Esse Immortale, acompaño con su familia a la totalidad de la raza humana en su viaje hacia Meddle Terra, en un sin fin de fragatas, que al amanecer partieron de los Grey Portubus, para ayudar a los hombres de buena voluntad a sobrellevar la nueva situación.
Y en eso estaba cuando el despertador toco de nuevo comenzando la nueva jornada laboral.

miércoles, 25 de enero de 2012

A la memoria de un hombre, que escribió CUENTOS, o no, me refiero a J.R.R. TOLKIEN, un gran escritor.

I HERA:
EN LA QUE EMPEZÓ TODO.
El plutón, daba infinidad de vueltas alrededor de su neutrón, solos en el universo, la voz, que a aquellas horas de la noche, ya era una voz conocida, pues la noche anterior, yo ya la había escuchado, sonó de nuevo:
Al principio, era el ruido, y el ruido, estaba en el plutón, y el ruido era el plutón.
El estaba al principio en el plutón, juntos hicieron todas las cosas, y sin el no se hubiera echo nada.
Sin ellos no existiría, la vida, y ellos eran la luz, la luz luce en las tinieblas, pero, las tinieblas no acogieron a la luz.
Aquel ser enviado, por   la luz, vino al primer mundo, a dar testimonio de ésta, el no era la luz sino que vino a dar testimonio, de la luz.
Las tinieblas, envidiosas, de la luz, aprovechando la noche, enviaron a otro ser, oscuro que se escondió en las profundidades de aquel mundo que acababa de nacer.
Luminar, que era el nombre de el enviado por la luz, creo a unos seres que pervivieran en el tiempo, unos seres translucidos pero luminosos, aquellos seres, no podían morir.
El despertador con su ruido tic  tac seguía con su lento caminar, segundo a segundo la noche transcurría, y la historia seguía en mi cabeza:
  El jefe de los translucidos llamado Splendere, vivía con sus hijos e hijas en aquel mundo que acababa de nacer, pero algunos hijos de este, disconformes con los consejos de su padre, se adentraron en grutas, y poco a poco, con el paso de los siglos, se volvieron mas y mas opacos, asta que la luz, se le apago.
Caecus, era el rey de esta nueva tribu, tataranieto de Splendere,  y como savia todavía la historia de su pueblo, prohibió a sus vasallos que se internaran demasiado en las profundidades del universo pero algunos de sus hijos no le hicieron caso.
Tenebrae, el señor de los avernos,  del universo, le puso un cebo a aquellos seres venidos de las capas superiores de aquel mundo, creando a partir de barro a aquellas personas, que servirían de carnaza para los Caecucienses.
Y los hijos de los Caecucienses, se casaron con las hijas de los Lutulentum, que así se denominaban, los seres de barro, viviendo ya no como seres inmortales,   pero vivirían mucho más que los Lutulentum.
La noche seguía, y la voz continuaba su relato:
Perspicuae, llego al mundo a dar testimonio de Caecus,  Vino a los suyos, pero los suyos no le recibieron, mas a los que lo recibieron, le dio poder para ser hijos de Caecus, que aquellos que creen en su nombre, que no de la sangre,  ni de la voluntad carnal, de varón, sino de Caecus, son nacidos.
Y de esta nueva raza, nacieron  los primeros hombres, de nombre Spes.
Pero la voluntad del hombre es débil, y Tenebrae embauco a estos, pero ciento cuarenta y cuatro mil, castos y valientes se enfrentaron en la primera gran guerra que viera el mundo, con la ayuda de Caecucienses,   derrotando a las tropas de Tenebrae en una lucha de más de cien años.
Tenebrae, fue muerto por el hijo mayor de Spes, Pulchera Lux, que le espeto su espada una espada fabricada por el mismo Caecus, que acabo, con la vida de Tenebrae, o eso fue lo que todos creyeron.
El despertador sonó y la noche acabo, otra de mis pesadillas ggg…

miércoles, 18 de enero de 2012

UN CURA LLAMADO PANDO:

La escalera de la tribuna estaba situada a la derecha  de la iglesia, desde ella se subía al campanario, que tenia dos campanas, una mas grande “dom”  y otra mas pequeña “dim.”, bajando la escalera de la tribuna, a el lado izquierdo de la iglesia, se encuentra el cuadro de las animas que los fieles encienden su pilotito rojo y verde, para que ilumine a las almas que murieron en pecado siguiendo por aquella pared un santo cerca de el púlpito, mas adelante nuestra señora de los Ángeles, situada a la izquierda del retablo o altar mayor, a la derecha santa bárbara, y en la pared una puerta a la sacristía, dos filas de bancos y un pasillo central, que en aquella ocasión estaba ocupado por un catafalco, con dos calaveras sujetadas por dos tibias cruzadas.
Pando, en su latín,  peculiar, oficiaba el funeral,  Quia pulvis es et in pulverem reverteris, Ego te absolvo a peccatis tuis in nomini Dei nostri Amen, verbum Dei.
Deo gratias respondimos los feligreses.
Un vecino, llamado paquito, tarareaba el  eleison en la tribuna pues era el mayordomo de la cofradía de la cruz y  como juez de esta al tener mas edad que ningun otro hombre del pueblo, aquel año, le correspondía a el acompañar a los difuntos, la cantinela se podía interpretar como algo parecido a esto:
 Kyrie, rex genitor ingenite, vera essentia, eleison.
Kyrie, luminis fons rerumque conditor, eleison.
Kyrie, qui nos tuæ imaginis signasti specie, eleison.
Christe, Dei forma humana particeps, eleison.
Christe, lux oriens per quem sunt omnia, eleison.
Christe, qui perfecta est sapientia, eleison.
Kyrie, spiritus vivifice, vitæ vis, eleison.
Kyrie, utriqusque vapor in quo cuncta, eleison.
Kyrie, expurgator scelerum et largitor gratitæ; quæsumus propter nostras offensas noli nos relinquere, O consolator dolentis animæ, eleison
Luego hacia una pausa de varios segundos y  tarareaba otra estrofa mas o menos se podía discernir como:
Kyrie, eleison
Christe, eleison
Kyrie, eleison
Pater noster.
Al poco continuaba el cura exaltando las virtudes del difunto en vida, y criticando la falta de donativos a la iglesia, que en aquellos tiempos que corrían, los feligreses se habían olvidado de la parroquia, “otros opinaban que era el él que   vendió las  obras de arte “pero ya que el testigo que vio que llevaba, el cura cruzado en la moto, a San Amaro, y San Ildefonso”, era el difunto, nadie podía, hacer mas que debatir la verdad o la falsedad del comentario.
El difunto solía decir:
Pando, llevaba, a mi suegro cruzado detrás de la moto.
Luego se echaba una risotada y le pedía al cantinero otra jarra de vino.
Paquito, siguió sus cánticos,  y el curo también, asta que pasada media hora el cura dio por terminado el funeral, con un podes ir en paz.
 Acompañando al difunto a hombros entre cuatro hombres que se tenían que relevar por el camino asta el cementerio que estaba a las afueras.

Crede mihi, cum mors
Veni solvere vincla,
Fracta sunt astricti me,
Cum dies cenit, guod Deus constituit
Et hoc tit anima caelum
Iterum me videbis in die illa
sentit adhuc amore
ego dilexi te et inveniam cor deum
lustrata omni pietatis.
Con esta oración el cura recogió su hisopo y saliendo puerta afuera dejo a los dos operarios del ayuntamiento, terminando de echar la tierra encima del féretro.
Paquito, con la cruz de plata, siguió en el cementerio, asta finalizar el enterramiento del difunto, y una vez finalizado regreso a la iglesia, donde dejo en la sacristía la cruz, otro vecino llevaba la cruz negra y un tercero la pendolilla todas ellas insignias eclesiales para dar cristiana sepultura a los difuntos.
Luego retiraron el catafalco, y barrieron la iglesia apagando las luces y cerrando las puertas cada hombre marcho para su casa, con la satisfacción de haber echo bien su trabajo.
A los pocos días pando, tenia que dar de comulgar a unos niños, y tubo un pequeño roce con los padres. Pero eso es otra historia.